Regresando
Ya hace varias lunas que no le pongo atención a éste cuadernito... ya me llama, reclama mi atención.
Muchas cosas han pasado en mi vida, mucha cosas buenas, que tal vez al inicio no se han visto favorables, pero que al final han sido para que Dios sea exaltado.
Contaré un ejemplo.
No haré larga la historia:
Hace un par de semanas sufrí una grave afección en mi sistema renal.
¡Vaya que duele esto! no se lo deseo a nadie.
Tuve cálculos renales.
Salieron.
Tuve una infección.
Hubieron exámenes de sangre, muchos.
Pielogramas.
Ultrasonidos.
Me detectaron una Masa Hipodensa en el Riñón Derecho.
Los especialistas no sabían lo que podía ser ésta masa.
Medía 1 pulgada cúbica.
Me internaron para hacerme más exámenes.
Un radiólogo, un oncólogo y un nefrólogo pensaron lo peor: CA de Células Blancas.
Cáncer...
Durante todo éste tiempo, estuve orando, clamando a Dios por sanidad en mi cuerpo. No solamente yo. Toda mi familia.
SI! eso puede hacerse.
Dios escucha.
Dios Sana!
Cuando estaba interno en el hospital, yo sabía que Dios había hecho ya la sanidad en mi cuerpo.
Estaba tranquilo.
Llegaron los últimos exámenes.
Más exámenes de sangre.
Tomografías.
Llegaron también los resultados, al día siguiente.
Completamente sano!
No había mancha.
No había masa hipodensa.
No había cáncer.
No había nada!
Mi Dios es un Dios MARAVILLOSO.
Sanador,
Consolador!
Total, éso para mi es un milagro. Dios no permitió que el mal llegara a mi cuerpo. Me hizo ver que cuida de mi, y que está atento a mis necesidades, y a mis oraciones.
Yo no soy nada especial. Solamente he reconocido que Jesús es mi Señor y Salvador. Es mi todo! Confío en EL. Dependo de EL.
Cualquiera que lea ésto, puede hacerlo. Conocer a Jesús, y dejarle transformar su vida.
Y bueno, esa es la pequeña historia.
Aquí estoy, regresando.
Aramic dijo
¡Bien JD!, Dios es grande. Dios es el que sana, los médicos son sólo instrumentos de Él.
Dios te bendiga JD.
8 Noviembre 2005 | 06:08 AM